NOVEDADES


Amor, sexo, drogas, humor y misterio son algunos de los ingredientes que hacen de Física o Química 2 una de las series más exitosas de VITAE. La nueva generación del Zurbarán viene pisando fuerte y te anima a que te adentres junto a ellos en el sorprendente mundo de la adolescencia de hoy en día.



FoQ2 renueva por otra temporada

Debido al repentino éxito, la serie ficticia renueva por una segunda temporada, en la que sus creadores ya están trabajando. Por el momento no podemos adelantar más que habrá dos incorporaciones femeninas al reparto actual, pero ninguna baja. Para que la espera se haga más corta, podéis disfrutar de todos los capítulos de la primera temporada aquí, en nuestro blogg oficial. Así que si os ha gustado lo que habéis visto hasta ahora, no os vayáis muy lejos porque... ¡aún os queda mucho por ver!

1x11 "Despertando al ángel negro" (2ª Parte)


Tras recoger las notas de la primera evaluación, todos los alumnos de segundo de bachillerato se dirigieron al parque que estaba junto al instituto.

CRISTIAN: Qué ambientazo, ¿no?
RAQUEL: Qué frío hace, diría yo.
CRISTIAN: (La acurrucó junto a él) Anda, ven.
MARINA: Joder, estaba deseando de acabar las clases ya. ¡Viva el que inventó las vacaciones de navidad!
MATEO: Me tendréis que echar una manilla ahora, ¿no? Hasta que me acostumbre al ritmo de vuestro insti…
MARINA: Claro que sí, estos son todos muy majos. Otros no tanto. Ya te informaré yo.
RAQUEL: Sí, sobre todo Judith y Kevin… Ya lo irás conociendo. Que por cierto, los he visto discutir antes a la salida.
MARINA: Lo que yo no sé es cómo se soportan el uno al otro. Oye, ¿y Eloy dónde está?
CRISTIAN: Yo no le he visto desde que nos dieron las notas.
RAQUEL: Está muy raro, últimamente. Pasó por una mala racha cuando murió Jorge pero parecía que ya estaba bien…
MATEO: No te creas, algo así te deja marcado para siempre.
RAQUEL: Luego le llamaré a ver qué tal. Oye, ¿y si nos vamos a algún bar? Me estoy quedando helada.
MARINA: Es que de verdad, ¿a quién se le ocurre sentarse en un parque a finales de diciembre? Anda, vamos a por un buen chocolate caliente. (El grupo se levantó)
CHICO: (Se acercó a ellos) Ey, chicos. ¿Venís esta noche al botellón?
CRISTIAN: No nos habían dicho nada.
CHICO: Esta noche, aquí en el parque. Ya tenemos comprado todo el alcohol.
CRISTIAN: Ah, pues gracias. Nos lo pensamos y si eso nos pasamos un rato.
MARINA: Mira, por lo menos hay alcohol para entrar en calor…
RAQUEL: Claro Marina, es un botellón, ¿cómo no va a haber alcohol? Jajaja.
MARINA: ¡Bueno, no me hagas pensar ahora que tengo mucho frío.



Dentro de la sala de profesores aún podía notarse la pasión del momento. Álvaro e Ixchel estaban abrazados en el suelo, sobre la alfombra.

IXCHEL: ¿Te ha gustado?
ÁLVARO: Para ser la primera vez no ha estado mal. Pero que nada mal… (La besó)
IXCHEL: Por algo tengo esta fama en el Zurbarán.
ÁLVARO: Tenías, quieres decir. Ahora ya no, ¿verdad?
IXCHEL: ¿Cómo que no?
ÁLVARO: Ahora estamos juntos.
IXCHEL: (Sonrió) Eh… ¿juntos?
ÁLVARO: Juntos.
IXCHEL: Ahora sí. (Se alejó de él) Pero ahora ya no. Te refieres a eso, ¿verdad?
ÁLVARO: Cariño, yo te quiero.
IXCHEL: (Suspiró) ¿Cariño? Vamos a ver, esto ha estado bastante bien. Siempre me dio morbo pensar que lo haría aquí, en la sala de profesores. Pero… ya está…
ÁLVARO: ¿Sólo he sido para ti uno más?
IXCHEL: Como todos, Álvaro, como todos.
ÁLVARO: (Se levantó) ¿Osea que no me quieres como yo a ti?
IXCHEL: Pues no sé. ¿Cuánto me quieres tú?
ÁLVARO: (Se vistió rápidamente) Vete a la mierda.
IXCHEL: Ya estamos. ¿Pero por qué no podemos tener una relación así?
ÁLVARO: Pues porque no quiero besar unos labios que tienen más clientela que una tienda de disfraces en carnaval.
IXCHEL: Pues entonces…
ÁLVARO: Déjalo, ya veo que no lo entiendes. Pásatelo bien en vacaciones. (Se fue cabizbajo)

Aurora y Nuria llegaron a su casa. Se pusieron cómodas y corrieron a tirarse en el sofá del salón. Suspiraron aliviadas pensando en todos los días de vacaciones que tenían por delante.

NURIA: ¡Por fin! Qué ganas de… no hacer nada. Jajaja.
AURORA: No más exámenes… Ni guardias en los recreos… Ni reuniones… ¡Me encanta! ¿Dónde vamos para celebrarlo?
NURIA: ¿A dónde quieres ir con el frío que hace?
AURORA: También es verdad, pues nos ponemos una película que hace mucho que no hacemos juntas una sesión de cine. (Se dirigió a la estantería de películas)
NURIA: Pero que no sea de miedo, que ya sé cómo acabamos… (Pensó en Raúl y se abrazó a un cojín) Alguna romántica.
AURORA: ¿No serás lesbiana?
NURIA: Y dale perico al torno… ¡Pon lo que quieras! Mientras no sea cine español…
AURORA: Qué poco valoramos el cine de nuestro país. Con las buenas películas que hay.
NURIA: ¿Cuál fue la última película española que viste tú?
AURORA: Pues… ¿”Shrek”?

Judith llegó a su casa y antes de que pudiera cerrar la puerta, alguien se lo impidió.

KEVIN: Espera, por favor.
JUDITH: ¡¿Qué quieres?!
KEVIN: Ya te he pedido perdón por lo que pasó. ¿Es que no vas a perdonarme?
JUDITH: ¡No! Kevin, a mí el dinero me da igual. Es el hecho de que me hayas mentido lo que me duele. Me hiciste dudar sobre el verdadero motivo por el que la gente estaba conmigo y cuando me di cuenta de que todo eran suposiciones mías y que podía confiar en ti… ¡Descubro que me has estado engañando todo este tiempo!
KEVIN: Ya te he dicho que lo siento. Fui un cabrón y me arrepiento. Dame una segunda oportunidad, te lo suplico.
JUDITH: (Suspiró) Deja que me lo piense.
KEVIN: De acuerdo. Tómate tu tiempo.
JUDITH: Ahora vete, antes de que vengan mis padres.
KEVIN: (La intentó dar un beso pero ella se apartó) Adiós…

Raúl lanzó furioso su maletín contra la pared del salón de su piso e hizo que todos los papeles se cayeran. No paraba de pensar en la nota que había encontrado hace un rato. Creía que todo había terminado pero se equivocaba. Alguien había descubierto su pasado y estaba dispuesto a desmantelarlo todo. El profesor de arte se dirigió a su habitación y abrió un cajón oculto dentro de su armario. De él sacó una carpeta donde ponía “Lucía”. Estaba llena de fotos de la joven. Con sus amigas, en el instituto, en su casa, en la calle, escuchando música, leyendo, etc. Buscó entre todas las fotografías y cogió una en especial. Era la primera que le había hecho y le traía muchos recuerdos…

2 años antes…

Raúl se dirigía por el pasillo de un instituto hacia la salida cuando se chocó sin querer con dos alumnas. La carpeta de una de ellas se cayó al suelo junto con el maletín de él. El profesor se agachó para recogerlo.

RAÚL: Lo siento, estoy un poco despistado y no sé ni por dónde ando. (Le dio sus cosas a la joven) ¿Sois de 1º de Bachillerato?
KAREN: (Tímida) Sí… ¿Y tú?
RAÚL: Yo soy Raúl, vuestro nuevo profesor de artes. Encantado.
KAREN: Yo me llamo Karen.
LUCÍA: Y yo Lucía.
RAÚL: (Miró fascinado a Lucía) Me alegra ver que este año voy a tener unas alumnas tan guapas. Jeje.
LUCÍA: (Sonrojada) Nosotras nos vamos ya. Hasta luego.
RAÚL: Adiós, chicas.

Las jóvenes se fueron entre risas y él se quedó mirándolas disimuladamente. En su mirada lasciva podía apreciarse el deseo que había despertado Lucía en Raúl. Aquello era sólo el principio.

Presente…

Marina y Mateo estaban conectados desde el ordenador de ésta al chat cuando vieron que Eloy estaba disponible.

MARINA: Eloy =) K tal las notas?
ELOY: Bien
MARINA: Te pasa algo?
ELOY: No
MARINA: Seguro?
ELOY: K nooo!
MARINA: Es q como te has ido así del insti…
ELOY: Estaba cansado
MARINA: Esta noche vienes al botellón que van a hacer en el parq?
ELOY: Ya veré…
MARINA: Nosotros 4 vamos a ir. Vnte un rato ;)
ELOY: (Se desconectó)
MARINA: (Salió del chat) No sé qué narices le pasa a Eloy, está rarísimo.
MATEO: A lo mejor se siente mal porque como ahora vosotras tenéis novio y él no…
MARINA: Pues vaya, que nos lo hubiera dicho. No creo que sea eso… El caso es que está muy borde y distante. Esta noche si va al botellón tendremos que hablar con él.
MATEO: Oye Marina, ¿recuerdas que antes que lo dejásemos te dije que estaba buscando un piso para nosotros?
MARINA: Sí, es verdad.
MATEO: ¿Y bien? ¿Qué opinas?
MARINA: No sé… Mateo yo te quiero, pero irnos ahora a vivir juntos… Eso es muy difícil y necesitamos mucho dinero.
MATEO: Pero yo tengo bastante ahorrado y mis padres nos dejarían algo. Además, esto no sería ya mismo.
MARINA: ¿Y si luego no convivimos como esperamos? Mira, mis padres quieren que vayamos estas navidades al pueblo pero yo paso. Así que si quieres te puedes quedar aquí conmigo todos esos días. Y así probamos a ver qué tal nos apañamos juntos.
MATEO: Genial. (La besó) Sabes que te quiero, ¿no?
MARINA: (Bromeó) Sí, algo me habías comentado… Jeje.

Aurora y Nuria se encontraban haciendo las compras de navidad en un centro comercial.

AURORA: ¿Bolas rojas o doradas?
NURIA: Doradas.
AURORA: Pero si las rojas son mucho más bonitas. (Se la enseñó) Mira qué color más intenso.
NURIA: Pero las doradas lucen más, ¿no?
AURORA: Las rojas, tú hazme caso.
NURIA: Bueno, pues nada… ¿Cogemos turrón?
AURORA: ¡Uy, no! Que eso engorda muchísimo.
NURIA: Pues vaya…
AURORA: (Se relamió) Mejor polvorones.
NURIA: Ah, ¿y eso no engorda? Mira, que cada una coja lo que quiera, porque si no… Oye, ¿y qué tal ayer con Manuel? Que no me contaste nada.
AURORA: Es que tampoco pasó nada. Sólo fuimos al cine a ver una película.
NURIA: Pero a ti, Manuel…. ¿verdad?
AURORA: (Cogió un caja con espumillón) ¿A mí qué?
NURIA: Que te pone.
AURORA: (Se la cayó la caja) ¡Ala! ¿Cómo me va a gustar a mí Manuel? Sólo somos amigos que van juntos al cine.
NURIA: Ya…
AURORA: (Se puso nerviosa) ¿Ya qué? A ver, ¿ya qué? Leches, con las indirectas…
NURIA: (Sonrió) No, si yo no digo nada. Jeje.

Pasó el día y la luz del sol se fue haciendo cada vez menos intensa. Marina y Raquel y habían quedado en casa de ésta última para arreglarse.

MARINA: (Pintándose la raya del ojo) Así que si todo sale bien estas vacaciones… Puede que al año que viene nos vayamos a vivir juntos.
RAQUEL: (Sorprendida) Uy, qué rápido vais, ¿no?
MARINA: Yo tampoco estaba muy segura pero como él está tan convencido.
RAQUEL: Qué coño, es verdad. La vida son dos días y nosotras mejor que nadie lo sabemos… (Pensó en Jorge) Si vosotros creéis que es lo mejor, pues ya está.
MARINA: ¡Tía, estoy deseando de pasar un día entero con él!
RAQUEL: (La abrazó) Jajaja. Qué envidia…
MARINA: Oye, que a ti con Cristian también te va muy bien.
RAQUEL: La verdad es que no me puedo quejar. Parece que fue ayer cuando me robó el móvil en la fiesta de Judith y míranos ahora… (Sonrió) Le quiero tanto.
MARINA: Me alegro de que nos vaya tan bien a las dos.
RAQUEL: Sí, la verdad es que sí. (Sonrió mientras terminaba de arreglarse)

Kevin estaba sentado en la cama de su habitación mientras miraba todas las fotos que tenía colgadas en un corcho de su pared. Judith había sido su novia desde que empezaron el instituto y sabía que aquella chica la había marcado para siempre. Por mucho que hubieran discutido o lo hubieran dejado, seguían queriéndose de la misma manera que el primer día. Sentía todo lo que había pasado y sólo quería recuperarla. El sonido del timbre de su casa le hizo volver a la realidad. Bajó las escaleras hasta llegar a la entrada y abrió la puerta.

JUDITH: Hola…
KEVIN: (Sonrió) Has venido…
JUDITH: ¿Puedo pasar?
KEVIN: Oh, claro. Mis padres no están. Ven, vamos al salón, estaremos más cómodos.
JUDITH: (Se sentaron) Lo he estado pensando y si dices que de verdad te arrepientes… Te daré una segunda oportunidad.
KEVIN: ¿De verdad? (Le agarró de las manos) Te prometo que esta vez no habrá ningún problema más. Te quiero y te lo voy a demostrar.
JUDITH: (Se besaron) Yo también te quiero.

Desde la calle, dos hombres vestidos de negro y con gafas de sol les espiaban através de las ventanas.

HOMBRE 1: El hijo de Ortega ha dicho que estaban solos. El cabrón de su padre habrá salido…
HOMBRE 2: Pues nosotros tenemos órdenes de recuperar el dinero. Me da igual si nos lo da él o su hijo.
HOMBRE 1: Entonces… ¿entramos?
HOMBRE 2: (Cargó su pistola) Vamos.

Álvaro y sus amigos llegaron los primeros al parque con todo el alcohol. Uno de los chicos de dio cuenta de que Álvaro estaba extraño y le preguntó qué le pasaba.

CHICO: Ey, Álvaro, ¿qué te pasa?
ÁLVARO: Nada…
CHICO: Si te pasa algo sabes que me lo puedes contar, tío.
ÁLVARO: Son tonterías mías. Pero vamos que ya se me pasan.
CHICO: ¿Es esa chica? ¿Ixchel?
ÁLVARO: ¡Que no, coño! Déjame ya en paz… (Se alejó del grupo)

Álvaro se marchó enfadado y se sentó solo en un banco. No quería reconocer que estaba locamente enamorado de la chica equivocada. Entonces vio cómo empezó a llegar más gente del Zurbarán. Entre ellos estaba Ixchel, que se había puesto muy guapa para la fiesta. Se levantó rápidamente para ir a saludarla pero vio algo que le hizo cambiar de idea. Iba cogida de la mano con otro chico del instituto y parecía que estaban tonteando. Aquello fue la gota que colmó el vaso y Álvaro decidió marcharse de aquel lugar y perder de vista a todo el mundo hasta la vuelta en Enero.

CRISTIAN: (Se chochó con Álvaro) ¡Au! Oye, ten cuidado…
ÁLVARO: Que os follen.
RAQUEL: ¿Y a éste qué le pasa?
MARINA: A saber, vaya panda…

Judith y Kevin se estaban besando en la habitación de éste cuando oyeron un ruido que venía de la planta de abajo del chalet.

JUDITH: ¿Qué ha sido? ¿No decías que no había nadie en casa?
KEVIN: Y no hay nadie, sólo nosotros dos. Habrá sido cualquier cosa.
JUDITH: Que no, que abajo hay alguien. (Salieron a las escaleras)
KEVIN: ¿Mamá? ¿Papá?
HOMBRE 1: Así que tú eres el hijo de Ortega, ¿eh? Pues siento decirte que nos vas a tener que acompañar a nuestra casa.
KEVIN: ¿Quién coño sois?
HOMBRE 1: Tu padre nos debe dinero y si no solucionamos esto por las buenas será por las malas.
KEVIN: (Le pegó un puñetazo) Y una mierda.
JUDITH: (Asustada) ¡Cuidado, Kevin!
KEVIN: (Se encerraron en el baño) ¿Tienes aquí el móvil? Tenemos que pedir ayuda.
JUDITH: Me lo he dejado abajo… ¡Mierda!
HOMBRE 2: ¡Salid de ahí, niñatos! No me apetece perder mucho tiempo con vosotros. (Pegó un tiro a la puerta) ¡Salid o echo la puerta abajo!
HOMBRE 1: (Dolorido) Cabrón…
HOMBRE 2: A la de 1… a la de 2… ¡y a la de 3!

El hombre se dispuso a disparar a la puerta pero Kevin desde dentro del baño la echó abajo dándola una fuerte patada. Ésta cayó sobre el hombre aplastándolo.

HOMBRE 2: ¡Nooo!
KEVIN: ¡Corre, salgamos de aquí!
HOMBRE 1: (Les apuntó a la cabeza con su arma) De aquí no se mueve nadie. ¡Al suelo o disparo!

La fiesta ya había comenzado en el parque y los chicos parecían estar pasándoselo en grande a pesar del frío.

MARINA: (Borracha) ¡Fiestaaa!
RAQUEL: Bueno… Ésta ya lleva unas copas de más…
MARINA: ¿Yo? Que va. Lo que pasa es que se me sube el alcohol muy rápido a la cabeza. ¿Pero qué más da? ¡Mañana no hay clase! Jajaja.
MATEO: Qué pedo llevas, cariño.
MARINA: ¿Aquel de allí no es Eloy?
CRISTIAN: (Señaló con el dedo índice) ¿Cómo va a ser él si está besándose con otro chico?
MARINA: Que sí, joder, que es él.
RAQUEL: (Asombrada) Es verdad… ¿Pero qué está haciendo?
MARINA: Vamos a verle, a ver qué se cuenta.
RAQUEL: ¿Se está dando el lote con otro tío? ¿Y cómo no nos dice nada?
CRISTIAN: A lo mejor ya ha salido del armario.
MARINA: Pues lo habrá hecho de puntillas porque ni nosotras nos hemos enterado.
RAQUEL: (Se acercaron a él) ¿Eloy?
ELOY: (Al chico) Vete con los demás, ahora voy. (Le guiñó un ojo) Guapo.
MATEO: Anda Eloy, al final has venido.
ELOY: Pues ya veis.
RAQUEL: ¿Quién era ese chico?
ELOY: Un amigo.
RAQUEL: ¿Un amigo? Os estabais comiendo los morros… ¿Has hecho público lo tuyo?
ELOY: No, lo sabe quien lo tiene que saber.
RAQUEL: Pues nosotros no lo sabíamos… ¿Estás fumando?
MARINA: Oye, que rule el cigarrito. Jejeje. (Se abrazó a Mateo mientras sonreía)
RAQUEL: ¿Qué te pasa Eloy? Estás muy… cambiado.
ELOY: Pues que he abierto los ojos de una puta vez.
RAQUEL: (Sin palabras) ¿Cómo?

Kevin no podía seguir oyendo llorar a Judith y se abalanzó sobre el hombre que les estaba apuntando con la pistola. Ambos cayeron rodando por las escaleras.

JUDITH: ¡Kevin! (Bajó tras ellos) ¡Kevin, ¿estás bien?!
HOMBRE: (Dolorido) Te vas a enterar, niñato de mierda…
JUDITH: ¡Kevin, despierta! (Agarró al hombre)
HOMBRE: ¡Suéltame, zorra!
KEVIN: (Se despertó) ¿Judith?
JUDITH: ¡Kevin, coge la pistola antes de que la recupere!
HOMBRE: (Lanzó a la joven contra la pared) ¡Que me sueltes!
JUDITH: (Se golpeó en la cabeza) ¡Ahhh!

Judith contempló la escena desde el suelo. Ambos se abalanzaron a por la pistola que había caído lejos de ellos tras la pelea. Kevin llegó antes y la cogió pero el hombre se lanzó sobre él y no le dejó defenderse. Comenzaron un forcejeo ya que los dos querían tener el arma. La joven intentó levantarse pero estaba demasiado dolorida por el golpe. Se le nubló la vista y justo antes de que perdiera el conocimiento pudo oír un disparo y ver cómo uno de los dos caía al suelo, ya sin vida.

Raquel seguía sin entender qué es lo que estaba pasando con su amigo Eloy.

ELOY: ¿Por qué os preocupáis tanto por mí ahora? Ya tendréis tiempo de hacerlo cuando esté muerto. Qué más da lo que haga mientras esté vivo, me vais a adorar igual que a Jorge, ¿no?
RAQUEL: ¿Qué narices estás diciendo, Eloy?
ELOY: Estoy harto. ¡Harto de vuestras tonterías! ¿Qué coño os ha pasado desde que murió Jorge? ¿Por qué le tratáis como si fuera una grandísima persona? ¿Tengo que recordaros lo que me hizo aquella noche antes de que muriera? He sido un completo idiota todo este tiempo, pero ya está bien. Ha llegado el momento de cambiar.
MARINA: (Borracha) No entiendo nada de lo que está diciendo pero no parece muy contento….
RAQUEL: Eloy, creo que te estás equivocando. Nosotros entendemos que le eches de menos pero ese no es motivo para que…
ELOY: (La interrumpió) ¡Que no! Ya no le echo de menos. Ahora Jorge está muerto y yo sigo aquí. No pienso desperdiciar mi vida lamentándome por alguien así. (Se marchó)
RAQUEL: ¡¿Estás loco o qué te pasa?! ¡No sabes lo que estás diciendo! Jorge era tu amigo, ¿o es que ya no te acuerdas?
ELOY: (Caminando hacia atrás) Jajaja. No, ya no. ¿Sabes una cosa, Raquel? Jorge, es historia.
RAQUEL: ¡Eloy, cuidado!

Eloy intentó reaccionar pero cuando se quiso dar cuenta estaba cruzando la calle y un coche se acercaba a él a toda velocidad. Un segundo después, el joven salió despedido por el gran impacto del vehículo y cayó al suelo sin conocimiento. Sus amigos corrieron a socorrerle y cuando llegaron el joven estaba rodeado de un charco de sangre que salía de su cabeza.

Todos tenemos un lado oscuro. Un ángel negro que vive en nuestro interior y que refleja lo peor de nosotros. Esa mitad que oculta nuestros temores y nuestros más profundos secretos. No podemos dejar que las situaciones se apoderen de lo que realmente somos y nos conviertan en algo distinto. Pero en ocasiones, esto es inevitable y no conseguimos retener a ese ángel negro. Y una vez que éste ha salido a la luz, puede que sea imposible volver a recuperar nuestro otro lado.

Eloy abrió lentamente los ojos, se encontraba demasiado aturdido como para saber dónde estaba. Todo a su alrededor eran sombras oscuras y sin forma. Pero entre todas ellas pudo distinguir a una persona que se acercaba a él. Su rostro le resultaba conocido y a pesar de estar dolorido, no pudo evitar sorprenderse.

JORGE: (Sonrió) Me alegro de volver a verte, amigo.

1x10 "Despertando al ángel negro" (1ª Parte)

Cristian y Raquel se encontraban en casa de ésta última, colocando los adornos navideños al árbol. 

RAQUEL: Mañana por fin el último día de clase…
CRISTIAN: Pues sí, no sabes las ganas que tengo.
RAQUEL: Entonces… ¿qué querrás para comer hoy? 
CRISTIAN: Lo que tengáis, no me apetece molestar.
RAQUEL: No, si no es molestia simplemente la tendremos que hacer entre los dos porque mis padres se han ido a visitar a mis abuelos. 
CRISTIAN: Pues… a mí se me dan de lujo las pizzas.
RAQUEL: ¿Ah sí? Pues venga, manos a la obra.
CRISTIAN: Necesitaré harina, levadura, aceite, sal y agua. Y luego, lo que quieras se lo ponemos por encima.
RAQUEL: No tengo nada de eso, excepto la sal, el agua y el aceite así que… Tendremos que ir a comprar juntos. (Le coge de la mano y le conduce hasta la puerta)
CRISTIAN: (Se para en seco) Cariño… Esto… Deberíamos decirles a los demás que estamos saliendo.
RAQUEL: Pero, ¿por qué?
CRISTIAN: Porque como estamos saliendo ya de verdad, pues no sé… habría que decirlo.
RAQUEL: Sí tú quieres… Mañana ya se los diremos a todos.
CRISTIAN: No, no, si tú no quieres pues nada.
RAQUEL: (Le coge de la mano y le mira fijamente) Por supuesto que quiero. (Le besa)



Manuel y Aurora estaban en un cine, al parecer viendo una película de miedo.

AURORA: ¡Pero no vallas por ahí! Que tonta es de verdad… Madre mía, ¡¡Qué te van a coger sí vas por ahí!! (Coge una palomita y se la lleva a la boca)
MANUEL: Aurora, por favor, baja la voz. Que nos van a echar la bronca.
AURORA: Uy, perdón. Es que siempre que veo una película me meto mucho en el personaje.
MANUEL: Bueno, lo importante es que estés bien; que el otro día casi me haces llorar, de verdad que no puedo contener la llorera cuando la gente cuenta dramas…
AURORA: Tranquilo, eso ya pasó. ¡¡Ahh!! Será tonta la tía. Ya le dije que no fuera por ahí.

Judith se encontraba en su cama mirando al techo y pensando en cómo todas sus sospechas se habían confirmado. La única persona en la que de verdad confiaba le había demostrado que estaba con ella por interés, y que era él quien la había robado los 200 euros. Acto seguido, decidió levantarse e irse a su ordenador portátil, estaba en una situación rara, no lo conseguía entender. En el ordenador, el nombre de Kevin aparecía disponible.

KEVIN: hola guapa
JUDITH: ahora no estoy para hablar, me encuentro mal…
KEVIN: pork?
JUDITH: mañana a la recogida de notas hablamos ok?
KEVIN: ok…

Judith apagó el ordenador y volvió a la cama a pensar en lo mismo de antes, no conseguía entenderlo.

Raquel y Cristian estaban en la cocina manchados de harina, cada uno hacía su pizza para comer, amasaban los ingredientes a la vez, Raquel movió la mano para coger sal pero Cristian hizo exactamente el mismo movimiento, se entorpecieron el paso y Raquel le dejó a Cristian que la cogiera. Luego se miraron y sonrieron. Después, volvieron a amasar.

RAQUEL: Mañana son las notas, ¿no tienes ganas?
CRISTIAN: ¿Ganas de ver como suspendo todas? No, gracias.
RAQUEL: No digas eso, hombre. Seguro que apruebas más de una. 
CRISTIAN: Claro… como tú en todo sacas notables, pues…
RAQUEL: Y tú en educación física sacas sobres y yo bienes así que…
CRISTIAN: Cada uno es lo que es. Jaja.
RAQUEL: Sí y tú tienes un cuerpazo… (Lleva sus manos a la cara de Cristian y le mancha)
CRISTIAN: Ahora no, tenemos que hacer la comida.
RAQUEL: Después de comer, ¿eh?
CRISTIAN: Después de comer te embadurnaré de mermelada y te iré lamiendo hasta llegar a la boca. ¿Qué te parece?
RAQUEL: (Bromista) Me parece un buen plan para merendar. Jajaja. (Le besa tiernamente)

Ixchel y Álvaro estaban paseando para ir juntos a casa, cuando llegaron a casa de la joven, Álvaro quiso despedirla, pero algo le hizo hacer lo contrario.

ÁLVARO: Ixchel, no consigo dormir.
IXCHEL: ¿Por mí? Jajaja, tranquilo, es lo que tiene estar enamorado.
ÁLVARO: No, por ti no, por Raúl. Es que no paro de pensar en él…
IXCHEL: Sí, es cierto, lo que vimos hace unas semanas nos ha dejado un poco raros…
ÁLVARO: No sé… Pero a ese tío hay que meterle presión, mandarle anónimos para acojonarle y hacer que confiese… Hay que hacer algo.
IXCHEL: Tú estás loco. El otro día casi nos pillan, y si encima es un asesino y le mandamos anónimos, pues…
ÁLVARO: Yo lo voy a hacer, si tú no quieres te vas con tu amiga Judith…
IXCHEL: Venga, vale. (Abre la puerta con sus llaves) Vamos a mi habitación.
ÁLVARO: Vale. (Sube las escaleras) ¿Y tus padres?
IXCHEL: Se han ido de vacaciones románticas…
ÁLVARO: Pues qué bien, así estamos solos.
IXCHEL: No voy a hacer nada contigo.
ÁLVARO: Digo para la investigación.
IXCHEL: (Hace como si nada) ¿Cojo el portátil?
ÁLVARO: ¿Si no como piensas mandarle los anónimos?
IXCHEL: Pues no tengo Internet, así que se lo tendremos que mandar en una carta.
ÁLVARO: Bueno… vale. De todas maneras, no teníamos su correo electrónico.
IXCHEL: A ver, ¿qué le ponemos?

Cristian y Raquel estaban comiendo una tortilla a la francesa, al parecer, la pizza no les había salido como esperaban.

RAQUEL: Tanto desmadre para nada…
CRISTIAN: Por lo menos nos lo hemos pasado bien. Jeje.
RAQUEL: Sí, pero luego tendremos que limpiar todo esto.
CRISTIAN: Sí, pero después de merendar.
RAQUEL: (Bromista) Déjame terminar este trozo de tortilla o qué.
CRISTIAN: Voy a por la mermelada.
RAQUEL: (Se termina el último trozo de tortilla) ¡Allá voy! 

Raquel fue corriendo hacia Cristian y se subió a sus lomos, fueron hacia la cama y el joven empezó a quitarle la camiseta a Raquel, luego los pantalones y la fue untando de mermelada. Le quito el sujetador pero no le puso mermelada.

RAQUEL: ¿No me pones mermelada aquí?
CRISTIAN: No es necesario poner mermelada ahí, porque tú ya estás buenísima. (Comienza a lamerle todo el cuerpo y le quita las bragas)
RAQUEL: (Le quita el calzoncillo) ¡Venga Cristian! ¡Ohh, ohh! ¡Síí!
CRISTIAN: Qué buena estas, dios…

Álvaro terminaba de escribir el anónimo y lo imprimió, entonces lo empezó a leer para ver si estaba bien.

ÁLVARO: “Raúl, sabemos lo que le hiciste a Lucía Alcázar. Si no quieres que las cosas empeoren, confiesa ahora que estás a tiempo”
IXCHEL: Nos va a tomar por el pito del sereno…
ÁLVARO: ¿Por qué? Si él hizo lo que creemos, no se andará con tonterías.
IXCHEL: ¿Y por qué se lo diga un anónimo ya va a confesarlo todo?
ÁLVARO: Bueno pues entonces, ¿qué hacemos?
IXCHEL: Da igual, déjalo así. Pero, ¿y cómo hacemos que lo vea? ¿Dónde se lo ponemos? 
ÁLVARO: Pues… Mañana con todo el lío de las notas perderá de vista su maletín…
IXCHEL: Pero si no se separe de él ni para cagar. Más que un maletín parece una lapa.
ÁLVARO: Que sí, que seguro que tenemos una oportunidad. Y si no pues en el parabrisas de su coche.
IXCHEL: No se, es que se te ocurren cosas muy raras. A mí no me convece…
ÁLVARO: Mira tía, haz lo que quieras. Si todo te va a parecer mal yo me piro. (Coge su chaqueta y sale dando un portazo)
IXCHEL: (Después de que se vaya) Se dice adiós…


Pasa la noche, es la entrega de notas. Todos los alumnos del Zurbarán acuden a sus clases para recibirlas, todos los profesores de 2º de Bachillerato están allí. Manuel comienza a decir unas palabras.

MANUEL: Muy buenos días, finaliza el primer trimestre de este segundo curso de bachillerato, y por ello os vamos a dar los resultados de vuestros estudios para los que halláis estudiado y de vuestros fracasos para los que no han movido un dedo. Nuria y Aurora os irán llamando para dároslas, mientras tendréis que esperar.
IXCHEL: (A Álvaro) ¿Y Raúl?
ÁLVARO: (A Ixchel) Pues no sé, pregunta.
RAÚL: (Entra por la puerta sofocado) Perdonar el retraso, es que el autobús sale un poco tarde.
ÁLVARO: (A Ixchel) Ha venido con autobús… a ver donde le dejamos ahora la notita…
IXCHEL: (A Álvaro) Se lo dejaremos en su cartera.
RAQUEL: (Cogida de la mano de Cristian se levantan) ¿Podemos decir algo?
MANUEL: (Extrañado) Sí… Claro.
RAQUEL: A ver… queremos hacer pública la relación que llevo con Cristian.
KEVIN: ¡¿Con el drogadicto?! Jajaja, vamos no me jodas.
MANUEL: ¿Perdón, Kevin?
CRISTIAN: Imbécil…
MANUEL: Sentaros.
MARINA: ¿Puedo decir algo?
MANUEL: ¿Pero qué pasa hoy? Sí, claro que puedes…
MARINA: Sólo deciros que Mateo, mi novio se ha matriculado a este instituto, y al parecer irá a esta clase.
AURORA: Eloy Ramírez Aleja, por favor ven.
ELOY: (Borde) ¿Qué?
AURORA: ¿Cómo que qué? Ven a buscar las notas…
KEVIN: Pobre viudito…
JUDITH: Calla imbécil.
KEVIN: (A Judith) ¿Y a ti que te pasa?
JUDITH: (A Kevin) Ladrón de mierda…
KEVIN: (A Judith) ¿Qué dices?
JUDITH: (A Kevin) A la salida, vienes conmigo.

Finalizaba lo que era el último día de clase del año y todos los alumnos, impacientes por ver lo que había dentro de esos sobres comenzaron a abrirlos a pesar de que debían de hacerlo en casa. Algunos tuvieron gratificantes sorpresas por su duro estudio y otros disgustos que deberían de esperar por su poco estudio.

Judith muy enfadada llevó a Kevin hacia un banco de al lado del Zurbarán.

JUDITH: El otro día vi el mensaje que te dejó tu padre en el móvil…
KEVIN: (Haciéndose el loco) Pero… ¿Pero qué dices?
JUDITH: Por lo menos admítelo… ¡¿Por qué me has quitado 200 euros?!
KEVIN: (Mintiendo) No sé de qué me hablas…
JUDITH: (Saca el móvil y busca el mensaje del padre de Kevin) De esto te hablo, de esto. (Le muestra el mensaje)
KEVIN: Judith, entiéndeme…
JUDITH: No, no consigo entender como tú, la única persona que creo que me quiere es capaz de hacer eso… ¡No es por el dinero! ¡Es por el hecho de que me has estado engañando y utilizando todo este tiempo!
KEVIN: Mi padre…
JUDITH: ¡¿Tu padre qué?! ¿No tenía tanto dinero?
KEVIN: La empresa de mi padre está pasando por apuros económicos desde hace meses. En un acto de desesperación, le pidió un préstamo a unos tíos que no son de fiar. Ahora sus beneficios no han aumentado y tiene que devolverles la pasta. Me la pidió a mí, pero me gusté gran parte de lo que tenía en aquella pulsera que te compré cuando nos reconciliamos.
JUDITH: ¡Ya, pero es que no consigo entenderlo!
KEVIN: Ni yo, no sé como fui capaz…
JUDITH: (Lloró) Kevin, ¿tú me quieres?
KEVIN: (La cogió de las manos) Claro que te quiero, pero tienes que entenderme, mañana si quieres te compro un reloj de 200 euros para que pongas celosas a todas las del insti, pero ahora no me dejes, por favor…
JUDITH: (Se quitó las lágrimas) ¡No! Estoy harta de tanto dinero, parece que nuestra relación se centre en lo material y no en el amor, como debería ser…
KEVIN: Venga, esta noche te vienes a mi casa y preparo una cena romántica, ¿te parece bien?
JUDITH: No. Kevin, no me parece bien… Ya no.
KEVIN: (La volvió a coger de las manos) Por favor, perdóname.
JUDITH: (Le susurró) Le vas tomar el pelo a otra. (Se fue llorando)

Ixchel y Álvaro iban deambulando por los pasillos del instituto ya que se habían quedado dentro de él para poderle dar el anónimo a Raúl.

IXCHEL: (En voz baja) Mira, están todos ahí en el despacho.
ÁLVARO: (En voz baja) Anda que… tanto chocolate y tanta cosa y a nosotros no nos dan nada…
IXCHEL: (Subió la voz) ¡¿Quieres callarte?!
ÁLVARO: (En voz baja) Shhh, creo que vienen. (La coge de la mano y la lleva a una esquina)
RAÚL: Entonces esta noche… ya sabes.
NURIA: Sí… (Le besa) 
IXCHEL: Me gustaría ser ella…
ÁLVARO: (Sorprendido) ¡¿Te gusta Raúl?!
IXCHEL: (Lo ignora) Mira, no lleva la cartera, quizá se la haya dejado en el despacho.
ÁLVARO: Pues tendremos que esperar a que todos salgan…
MANUEL: (Sale con Héctor y Aurora) Venga, vamos a tomarnos algo para celebrar que estaremos unas semanas sin estos bichos…
AURORA: Tampoco es para tanto, jajaja.
HÉCTOR: Yo mientras esté a las diez y nueve minutos camino a casa contento.
ÁLVARO: (A Ixchel en voz baja) Anda que no es perfeccionista el tío ni nada…
IXCHEL: Vamos, no creo que tarde en darse cuenta de que le falta la cartera.

Ixchel y Álvaro entraron sigilosamente al despacho del director y comenzaron a buscar la cartera de Raúl.

IXCHEL: Aquí está.

Raúl salía por la puerta con Nuria, se dio cuenta de que le faltaba la cartera.

RAÚL: La cartera, me la he dejado.
NURIA: Pues venga, que Manuel cerrará la puerta ahora mismo.
RAÚL: (Corrió hacia Manuel) ¡¡Manueeel!! ¡¡No cieerreees!!
MANUEL: Tranquilo, si aún no he cerrado…
RAÚL: (Sofocado) Gracias, espera un momento que coja la cartera, que me la he dejado.

Ixchel estaba terminaba de meter la nota en la cartera, pero empezó a oír unos pasos, cogió de la mano a Álvaro y se escondieron dentro del armario.

RAÚL: Madre mía que cabeza la mía… (Coge la cartera y se va)

Ixchel y Álvaro oyen que Raúl se ha ido y ellos salen del armario.

IXCHEL: Hala, ya hemos salido del armario…
ÁLVARO: Ahora podremos entender mejor a Eloy.
IXCHEL: Déjate de broma, por fin lo hemos hecho.
ÁLVARO: (Se quedó mirando a Ixchel) Esto…
IXCHEL: (Coge su dedo y lo lleva a los labios de Álvaro) Shhh, no hace falta que hables, tu cuerpo habla por sí mismo. (Le besa) ¿Te apetece hacerlo aquí? A mí me da mucho morbo…
ÁLVARO: (Nervioso) Esto… claro… ¿Por qué no? ¿Empiezas tú o yo?
IXCHEL: Joder tío, parece que no lo hayas hecho nunca. ¿No serás vir…?
ÁLVARO: (Nervioso) ¿Virgen? Que va…
IXCHEL: Pues entonces, venga, desnúdame, que quiero que tomes la iniciativa.
ÁLVARO: (Le desabrocha los botones de la camisa lentamente) 
IXCHEL: ¡¿Quieres hacer el favor de hacerlo más rápido?!
ÁLVARO: Ixchel…
IXCHEL: ¡Vamos!
ÁLVARO: Ixchel, soy virgen… No he follado en mi vida.
IXCHEL: ¡¿Qué me estás contando?! ¡Me has puesto calentísima! Aquí y encima con uno que es virgen…
ÁLVARO: ¿En serio?
IXCHEL: Sí, venga, lo hago yo todo.

Nuria y Raúl iban acompañándose a sus respectivas casas, Raúl despidió a Nuria.

NURIA: Gracias por traerme y hasta Enero, que yo me iré de vacaciones con mi familia.
RAÚL: De nada cariño. (La besa) Te echare mucho de menos, espero que me mandes alguna postal.
NURIA: Por supuesto, a ti la primera. Bueno, adiós que Aurora llegará pronto.
RAÚL: Hablando del Rey de Roma…
AURORA: (Llega a casa de Nuria) Por la puerta asoma, Jajaja.
MANUEL: Jajaja, bueno, yo ya me tengo que ir.

Todos se despidieron, se dieron unos besos y se fueron para sus casas. Raúl cogió su coche y fue dejar su maletín en la parte de atrás, cuando éste se cayó y se abrió. Todos los papeles cayeron al suelo y el profesor de arte se agachó para recogerlos. Entre ellos pudo ver un papel que no había visto nunca… Lo cogió y lo leyó con curiosidad: “Raúl, sabemos lo que le hiciste a Lucía Alcázar. Si no quieres que las cosas empeoren, confiesa ahora que estás a tiempo” Raúl se quedó boquiabierto y un sentimiento de furia le hizo dar un gran puñetazo contra la parte de arriba del coche.